Porque cada día me duele más ver como a gente buena le pasan cosas malas ¿qué ocurre? ¿acaso la buena vida está después de la muerte y Dios se empeña en putear a los buenos para que disfruten antes de ella?

Odio ver como corazones bondadosos sangran de ira, de rabia, porque no saben qué cojones han hecho para merecer todo lo que sufren, gente que no entiende la maldad, que ni siquiera es una palabra que está en su vocabulario... sufre enfermedades mortales, pierden todo su dinero, sus amigos les da la espalda, el gobierno les niega becas...

¿Por qué? ¿por qué hay un empeño de alguien o algo no físico en joder a la gente buena? veo relaciones que se rompen por engaños, veo amistades que se tiran por mentiras, veo amigos que decían ser verdaderos dando puñaladas y no viendo la verdad, no viendo al que sufre, no viendo las injusticias.

Pero antes que ese algo o alguien no-físico... están las personas.

Veo corazones que tienen el mismo valor que una patata podrida, veo personas que les gusta remover la mierda, y regocijarse en ella porque piensan que ya no huele, pero sí lo hace, están salpicando de nuevo a los que la sufrieron en su día. Veo que después de hacer el daño... se intenta indagar más en la herida. Veo terroristas que sonríen a los medios de comunicación, y veo que hay políticos que les ríen la gracia. Veo enfermedades que matan poblaciones de padres, madres y niños... y que los gordos ponen precio a la solución.

Veo que hay una solución a todo, pero se empeñan en ponerle nombre, representante y cobrar por creer en ello.

Veo que existe el amor, pero que todos se lo pasan por el arco de triunfo, que todos se empeñan en aparentar ser excelentes personas, maduras, simpáticas, los mejores amigos de sus amigos, prometen estar ahí siempre. Y la verdad ¿sabéis cuál es esa jodida verdad? que son corazones todavía por cuajar, falsos, que AMOR para ellos es una simple palabra más, que si hay que traicionar se traiciona, que si hay que odiar se odia, que si hay que destrozar una vida se destroza.

¿Por qué?

Por los propios malditos intereses de cada uno. ¡Genial! ¡maravilloso! ¡estoy muy orgullosa de todos! ¡os merecéis una jodida medalla!

...la medalla de cartón.

Dejad de mirar hacia delante, negando lo que hicisteis, dejándolo atrás.

Y hacedlo.

Hablad con aquiellos amigos a los que apuñalásteis, y pedidles perdón.

Conseguidles curas a aquellos infectados, y pedidles perdón por no haberlo visto antes.

Apoyad a las familias de los muertos en atentados, y pedidles perdón por apoyar a aquellos que les quitaron un pedazo de su vida.

Estended la mano a la pareja con la que cortásteis, y pedidles perdón por haberles hecho sufrir.

Y pedidles perdón, a todos los que hayáis hecho daño.

Nunca se empieza una batalla tarde porque las penas siempre llegan enseguida, tu siempre pides para nunca darme, yo solo pido lo que tu me quitas. Y el cielo que rebienta de repente como un infierno que llegó deprisa, tierra cobarde que a nadie defiendes... pero no lo saben... pero no lo saben. Esa bandera siempre huele a sangre, triste paisaje... todo de cenizas, distintas guerras... distintas ciudades y es el mismo fueqo que quemó Guernica.

Tu crees que estoy cantando en el desierto yo sé que sólo muere lo que olvidas, que hay corazones llenos de agujeros, pero no lo saben... pero no lo saben.

Cansada de ver corazones podridos. Sí que lo sabemos, pero nadie lo dice. Nadie pide perdón. Nadie ama.


Y los que no os sentís identificados con nada de lo dicho, ayudad, siempre será más satisfactorio que quedarnos mirando como hacen todos ellos.