- ¡Qué exagerada!

- No lo sabes tú bien. Esas cosas parece que se ven sólo en las películas... pero realmente existen. Yo fui una de esas niñas con las que todo el mundo se mete. Lo que normalmente se ve es como el niño malo y gordo le robe el bocata, pero eso es más bien un daño físico, es mucho peor el daño psicológico.

- Supongo que te refieres a que te llamen cosas...

- Uy ¡ojalá fuera sólo eso! es... los insultos más la soledad, más la inocencia, más años y años de lo mismo.

- Que no puede ser para tanto...

- ¡Ja! como se nota que tú no lo has sufrido. Pero eso era crueldad de niños, además, yo tenía a mis inseparables amigos y amigas que si no llega a ser por ellos...

- Ves, no es para tanto.

- Pero, de todas formas, me refería al daño que me han hecho siendo ya más mayor

- Mayor cuánto ¿11 años?

- No, este mismo año, con 19

- ¡Bah! la gente pasa de eso cuando eres mayor

- ¡Ja! No me hagas reír. Es totalmente al contrario, a falta de cosas con las que entretenerse buscan su diversión en el daño a los demás. Y hay gente que es simplemente así... cruel.

- Pst...

- Peeeeero, la vida sigue, y gracias a las crueldades de los demás he evolucionado y soy más fuerte.

- A base de insultos. Wow, terapia inversa... me tienes que explicar como va eso ¡jajajajaja!

- Acho tía que va en serio. Realmente me he dado cuenta de eso hace poco. Verás... esto... yo cambio más de grupo que de bragas...

- Que puta guarra ¡jajajaja!

- ¡Jajajajaja! joder coño, que lo digo para que me entiendas... me refería a que cada año tengo un grupo de gente distinto con el que salir

- Comprendo ya, jajajajaja, es que me ha hecho gracia la expresión...

- Ya sabes lo mal que hablo

- Sí

- Te decía. Pues resulta que por fin parece que todo va bien con un grupo, llevaba más de un año saliendo con ellos, iba todo de maravilla: era el grupo definitivo. Hasta que caí que tarde o temprano se tenían que ir fuera a estudiar. Ese día en el que volviera a estar sola iba a llegar...

- Pero ¿qué tiene que ver eso con tu endurecimiento?

- 'speeeeera...

- Vaaaaale...

- Calculaba que ese día iba a tardar en llegar, tenía meses para hacerme la idea de mi nueva etapa de soledad hasta que me hiciera con un nuevo grupo... y de repente ¡paf! sin previo aviso, sin esperarlo, sin estar preparada... llegó ese día. No me lo podía esperar de mis amigos, jamás, jamás, jamás. Me cambiaron por unas botellas de alcohol y una fiesta, e incluso me cambiaron por posibles amoríos. Ese día llegó. Demasiado pronto. Fue un shock que me hizo pensar y reflexionar hasta que cai, hasta que me di cuenta de que estaba llevando el ideal incorrecto en mi vida: el altruismo.

- Eso es casi una utopía

- Para mi no lo era. Para mi era una forma de vida, la forma correcta de vida. Desde esos niños crueles de primaria, por los gilipollas de la eso, por los anormales sin madurez de Bachillerato, hasta aquellos que se metían conmigo por diversión, me da igual lo que me hicieran... yo no les iba a molestar jamás a ellos, por ética... y con mis amigos: primero ellos y luego yo... pensando que ellos hacían lo mismo. ¡Y una mierda! dicen que deberíamos hacer las cosas sin esperar nada a cambio... pero eso quema, somos humanos, necesitamos algo a cambio.

- Intercambio equivalente

- No me seas friki coño...

- Mira quién habló

- Calla, bebe y escucha

- Perdón, perdón... sigue

- Elaboré mi teoría, mi nueva... no sé como decirlo, mi nueva forma de verlo todo, como cuando House dice su frase estrella de "todo el mundo miente" pues yo creé la mía: "todo el mundo se mueve según sus intereses", serán buenos contigo cuando tú les interesas... a la mínima que eso cambie y tú dejes de estar en esa lista, desaparecerás para ellos.

- Pst... sí, bueno, en cierto modo es cierto

- No sé como salí de ese bache. Me agarré a todo lo que tenía, a mis compañeras de carrera, a los 4 amigos que siempre habían estado ahí y no sé como... tiré p'alante. Además, me había librado de todos los gilipollas que se metían conmigo... o eso pensaba. Porque volvieron a aparecer. Mi agujero se hizo más hondo, más y más hondo.

- Pero si ahora...

- Ssssshhh... que sigo. Desde el fondo del pozo, o agujero o lo que coño te había dicho, miré hacia arriba y vi luz. Mientras viera luz, podía salir...

- Que bonito...

- Que te calles coño

- ¡Jajajajaja!

- Le di la vuelta a mi forma de pensar ¡a la mierda el altruismo! ¡a la mierda en volver a creer en los amigos! ¡a la mierda el volver a confiar en el amor! ¡a la mierda el amargarse por las insignificantes palabras de esos mindundis! ¡a la mierda todo! a partir de ahora ¡sólo yo, yo, yo, y yo! primero MI felicidad y luego la de los demás. Esa era la teoría. Y me sirvió para deshacerme de muchas cosas, como de los mindundis. Me creé mi burbuja de la felicidad, mi mundo idílico, perfecto, simple y precioso. Y ahí sigo viviendo. No quiero abrir los ojos. Dentro de esta burbuja no veo ni oigo palabras que me ofendan, no veo ni siento preocupaciones ni lástima a los demás. No existe la tristeza, ni la melancolía. No existe el mal de amores. No existen amigos perdidos, ni ganados... sólo vidas que pasan por la tuya. Que pasan, te dejan su mensaje dentro y vuelven a salir. Así funciona mi burbuja.

- No me gusta. Es demasiado frío, no sientes, no amas. ¿Cómo puedes conseguir una vida felíz estando tú sola y viendo a los demás como simples vidas que entran y salen? y que además, no vuelven a entrar, por lo que entiendo.

- Porque, como te he dicho, esa era la teoría.

- Lo sabía, hay una grieta en tu burbuja.

- Seh, y además una grieta selectiva, bueno, más bien... es como la raja que tienen las huchas

- ¡Jajajajajaja! ¡lo sabíaaaa!

- Sólo deja entrar lo que yo quiero que entre, y que además yo decido cuando sale.

- Pero también sufres dentro de esa burbuja.

- Cierto, pero menos.

- Pero no porque no tengas cosas por las que sufrir, si no porque las ignoras.

- ¿Y acaso no soy más felíz así? dejando pasar lo bueno y dejando lo terrible fuera.

- ¿¡Cómo vas a ignorar los problemas!? llegará un momento en el que romperán la burbuja por su peso.

- Pero para entonces... espero que tenga dentro todo lo bueno, todo lo bonito con lo que vivo, todo lo que yo he escogido, y me ayudará a aguantar ese peso.

- Sabes que no va a ser así, te va a aplastar... por no quitártelo poco a poco.

- ¿Y no hay problemas que es mejor ignorarlos? los importantes los acumulas encima de la burbuja, los que no, se les pega un golpecito hasta que se caigan, así no me molestarán más.

- Bueno... te refieres a los mindundis... mmmmmm... sí, total, hay cosas que no se solucionan

- Seeeeh, gilipollas los hay siempre.

- Pero tú tienes mucha cara ¿eh? te pones como la víctima de todo, eres una llorona.

- ¡Lo que hay que oír! pero si yo no le hago daño a nadie... y me llevo todos los palos.

- Pero eso es lo único que haces: quejarte, quejarte, quejarte. ¿Tú no sabes eso de: el mundo no va mal por la maldad de los malos, si no por la pasividad de los buenos?

- Bueno... sí... ¿y qué quieres que haga?

- Tú sabrás, yo ese problema no lo tengo. Sólo te digo que dejes de lamentarte dentro de tu patética burbuja, escondiendo la cabeza y quejándote y llorando, que así no se soluciona nada.

- Mmmmmmm... ñe. Pero... ¿y si soy felíz ignorándolos?

- ¿Pero te crees más fuerte por eso? Hablábamos en un principio de que te has vuelto más fuerte, no de que eres más felíz ¡eso ya lo sé! Date cuenta, no eres más fuerte. Simplemente lo ignoras, no te estás enfrentando, eso no es fuerza.

- Sí, coño, sí. Tienes razón. Pero ese no es el tema, vale, no soy más fuerte, pero soy más felíz.

- Si te importa más la felicidad que la fuerza...

- Por ahora sí...

- Puta mente la tuya

- Más asco me da la tuya

- Alguien tenía que decírtelo

- Sí.

- Sé que no eres tonta.

- Al contrario de lo que muchos piensan.

- ¿Te crees que no me he dado cuénta? sé de que vas. Te pones la careta de "soy tonta" para que los demás te traten como tal, y bajo esa careta les miras sonriendo, porque te das cuenta de todos sus movimientos, pensamientos y actitudes, pero ellos no saben que tú lo sabes. Eso es trampa.

- No, es jugar con ventaja. Estaba harta de que me consideraran tonta, así que antes que enfrentarme a ellos y suplicar porque me dejasen de llamar así, le di la vuelta a la tortilla. Ahora sí soy tonta, pensad así. Juego con ventaja, porque sólo yo sé que no lo soy.

- Más tonta que eres por dejarte tratar así.

- Sólo el que se ha molestado en conocerme un poco sabe que no lo soy, que lo soy al contrario. Soy un mal bicho.

- No lo eres, eres un jodido cacho pan.

- Cállate puta, no quiero que sepan mi secreto.

- Pero yo lo sé, a mi no me engañas, además, estoy dentro de tu burbuja... y no porque tú me hayas dejado entrar, si no porque me he abierto paso a martillazos, me gusta el clima de aquí dentro.

- ¡Jajajajajajaja! y no eres la única.

- Ya

- Jijijiji.

- Puta enamoradiza de mierda.

- ¡Te quiero!

- ¡Jajajajajajajaja! vaya día.

- ¿Tú conclusión?

- Mmmmmm... que no tienes ni puta idea de quién eres, no sabes qué pensar, no tienes una ética definida. Has decidido guiarte por tus propios intereses, pero no puedes porque te gusta amar a los demás, porque los necesitas a todos, porque en el fondo eres putamente altruista. Y decides ignorar tu mayor dolor porque te da miedo enfrentarte a él.

- Yeah. Necesitaba hablar contigo.

- Necesitas reflexionar más.

- Pero la próxima vez lo haré con Sentido común, y no contigo, Verdad
.

- Adiós Swi, hasta otra.

- Adiós... y gracias por esas cuatro verdades dolorosas que necesitaba escuchar.


Hoy estoy de humor. Siento la parrafada y siento si muchos no lo entienden. No tengo nada claro en la vida, ni quién soy, ni a dónde voy. Pero ahora mismo sí que tengo claro una cosa: soy felíz. Gracias a esos pocos que contribuyen a ello. Daos por aludidos (a mi fan de Axl, a mi nosferatu asqueroso, a mis dos cerveceros-cachimberos y a mis dos putas favoritas).